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JOAO
La alondra
La alondra despertó y se fue lejos del mar
y vino a descansar sobre este papel visual
residuo de esta áspera ciudad.
Hemos llegado a viejos, caro Joao,
y respetamos la naturaleza
En nuestro altar hay piedras pintadas
y búhos tallados, en medio de la orfandad
y del silencio de la tarde congelada.
Todos los amigos somos iguales
pero a esta edad tenemos otro peso
cada uno tiene una mirada diferente
Tu vida accidentada es cálida y normal
estás rodeado de flores y niños
eres aquella roca estelar que sonríe
Mi existencia ha llegado
hasta el ser de los míticos gatos
Los miro, uno se me trepa y me guiña el ojo
El otro duerme el sueño de los justos
mientras mi historia se enciende callada
como estas manos petrificadas
y este cuerpo desnudo
que pronto tengo que devolver
sin escrúpulos.
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